


En el ensayo dinámico o "a fatiga" se aplica una fuerza "tracción-compresión" sobre la pieza 2.000.000 de veces (ciclos) que reproduce la situación real de trabajo de la misma.
Realizada esta prueba, se procede a la inspección de grietas mediante líquidos penetrantes para comprobar que el material del enganche "no se ha fatigado"


Mediante el ensayo a tracción se comprueba la capacidad de deformación recuperación de una pieza, una vez aplicada una fuerza determinada sobre ella.
Si la deformación que se produce está dentro de los límites marcados por la norma, dicha pieza cumple los requisitos para su homologación conforme a dicha fuerza.